Pero eso no fue todo, hoy, en este día tan especial sucedió un encuentro entre nosotros dos, lleno de amor y mucha agua fresca jejeje resulta que me dio un gran regalo, el cual nos remojamos la cara con el agua de la regadera, fue tan genial, ver correr el agua por todo su cuerpo, y besarnos bajo esa maravillosa lluvia improvisada que nos proporciono la regadera del baño jeje pero lo mejor fue la manera en que nuestros cuerpos se fundían uno con el otro entregándonos en un eterno amor verdadero.
He descubierto que siempre hay que disfrutar las pequeñas buenas cosas que nos pasen o surjan en nuestra vida, por que eso llena nuestra vida de felicidad.
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